Estuve a punto de unirme a eso de predicar la palabra del Señor
Un domingo iba a desayunar con un amigo, y saliendo de mi casa, apenas abriendo la puerta, me ataca un testigo de Jehová, que me quería dar a conocer la palabra del Señor, y ya saben todo el rollo así fanático-espiritual, etc.
Si hubiera sido un jovencito flacucho como los que suelen mandar, le hubiera dicho "No gracias, llevo prisa", o algo por el estilo. Pero noooooooooo... era una viejita dulce, dulcísima, que seguro es la abuelita de alguien, y que de hecho era abuelita de alguien porque traía a la nieta, una niña dulcísima, dulcísima, hasta podría haber salido en un comercial de cereal Trix, con el conejo maniaco-depresivo, o en el hit telenovelero de los 80's, Carrusel (¿qué onda con el flashazo retro? ¿si eran 80's? Cabe señalar que yo lo digo por decir, porque mi mami no me dejaba ver esa telenovela porque era una porquería. Ah, cuánta razón tenía mi madre, aunque por otro lado me hacía un poco inadaptada porque toooooooooooooodos veían Carrusel, snif).
"Señorita, nada más permítame leerle un fragmento de la palabra de Dios" ¡Pues ya qué! O sea, ¿cómo le digo que no a una abuelita? ¿qué tal que a mi propia abuelita le diera por ir de casa en casa divulgando la palabra de Diosnuestroseñor y de la Virgenconcebidasinlaculpaoriginal? (¡ája! Si yo iba a los viacrucis con mi abue de chiquita, a agarrar bronceado campesino*)
Total que me quedé con mi cara de estúpida los equis minutos que la señora me bañó con sus holy words, al final me deseó que tuviera un buen día, y me dio las gracias por mi tiempo... ¡arrh qué molesto! Casi le pido que me lea otros dos fragmentos, es más, hasta ganas de unirme a su noble labor de divulgar la palabra de Jehová me estaban dando, ja.
Lo anterior me parece una táctica compeltamente injusta para los que tenemos abuelitas dulces. Obviamente esto sólo puede llevarnos a la conclusión de que tarde o temprano descubrirán el punto débil de todos y cada uno de nosotros, y hasta los invitaremos a charlar y a tomar el té, con galletitas de mantequilla de esas que se regalan en Navidad.











