lunes, diciembre 20, 2004

ACERCA DE LOS BESOS

Siempre comienza con una intención. Se espera, se adelanta, se presiente, o no. Un beso, te beso, va de vuelta. Besarlo es decir gracias, es sonreír desde adentro, es casi ser feliz por un suspiro y dos silencios, y es que dar un beso siempre es darse un poco en ello, es querer, es elegir, ¿es sentir?

Cada quien besa distinto, y todos sabemos diferente. Me han tocado que saben a vainilla, a hielo, a cigarro con café, a miedo, a tequila, a diversión, a libertad, a limón, a lodo, a mentiras, y a ansiedad (ninguno a sensatez).

Otra cosa importante: hay que tener modales. Abre bien la boca. Toser ni se te ocurra, tampoco estornudar. Cepíllate los dientes después de cada comida y usa hilo dental. Cierra bien los ojos, no se vale espiar. Evita morder fuerte, es de mala educación. Recuerda sonreír o inhalar al terminar. Y lo más importante: los besos no se piden, se tienen que robar.

Cuando recuerdas ciertos besos, recuerdas sensaciones. Atrás de las orejas dan cosquillas; en la espalda, escalofríos; entre los muslos se duermen tus piernas; en la planta del pie da mucha risa; en la base de la nuca, sorpresa; y en la boca…

Disfruta el proceso, sobre todo el “antes de”. Sólo entonces sientes esa emoción, tan profunda, tan sola, tan tuya. Puede besarte prometiendo, puedes besarlo con tristeza.

A veces me han tocado que besan reclamando silencio; o reclamando posesión. Los besos a mitad de madrugada son como huérfanos con hambre, traen sollozos ahogados, y lágrimas viejas. Los que se dan condescendiendo duelen doblemente, por la intención y porque esa se siente (aunque nos digamos que no). Besar rápidamente no necesariamente es hacerlo de prisa, ¿para qué? Y cuando llueve… dios existe cuando llueve.

Me quedo con los que son de despedida. Son los más humanos, los casi eternos. Los acompaña una tristeza que recorre tu columna, para avisarte desde adentro “ya me voy”. Tus últimos recuerdos, los “que tal si…”. Son buenas intenciones (las verdaderas); son las esperanzas muy desesperadas. Con esos me quedo, en esos me voy.

4 comentarios:

Vicos dijo...

Pues creo haber probado algunos de los sabores que mencionas, pero ¿besos de lodo? Espero que sea metafórico. ¿Y los de ansiedad?... ¿cómo son? ¿largos, cortos, agitados, inquietos, llenos de zozobra y desazón? ¿Pues con quién te juntas que te dan besos con sabor a ansiedad?

No sé si los besos son un instinto animal educado (pues por ahí dicen que los besos son mordiscos con modales) o si son invención de la mente humana. Lo que sé de cierto, es que el sabor de un beso y el poder de un abrazo no se compara con nada.

"En un beso sabrás todo lo que he callado" Pablo Neruda

Vicos dijo...

Y recuerda... NO se debe confiar en las personas que besan con los ojos abiertos.

Jorge dijo...

hmmm besos de sabores...? y tu a que sabes? :) :P

besos

AntiSocial dijo...

¿como es la sensatez en un beso?, ¿viene de un impulso o se piensa?, o solo se aparece, ¿quien lo juzga y por que?.

Para mi: En un beso dejas las tristesa, me gusta besar cuando me siento solo.