viernes, noviembre 11, 2005

1 + 1

Últimamente por todos lados veo que las personas andan buscando a alguien, y vale, estoy de acuerdo en que no es nada nuevo, es naturaleza humana, son las almas de Platón buscando a su otra mitad y todas las esferitas y moñitos que le quieran colgar. Estoy consciente de que en cierto momento me he puesto mi estampa en la frente (y uno que otro post) de "Necesito a alguien"-

¿Cuál es la pinche necesidad? O sea, independientemente de lo mencionado en supralíneas (ay como me encanta esa palabra jaja), o sea, es que de verdad no lo entiendo, me cae de madres que no. Por ahí andaba posteando un bloggero muy famoso que las mujeres solteras, guapas, inteligentes, simpáticas no existen. Yo creo que esas mujeres no deben ser tan inteligentes donde no pueden andar solas por la vida (Y donde me vengas a decir algo te rompo los dientes).

Tengo una amiga que no se sentaba en la orilla de la fila porque hasta ahí reflejaba su miedo a la soledad.

Es decir, ¿qué tanto de nosotros busca a alguien como complemento y qué tanto lo hacemos por temor a estar solos? ¿o será que estoy tan acostumbrada a estar sola que acompañada me va mal?

Como le decía a no me acuerdo quién el otro día, no es que sea yo dramática, simplemente acepto que la existencia carece de propósito. Será que estos días me han hecho reevaluar mis prioridades. Hasta prometo buscarme una religión, dios anda muy insistente conmigo últimamente. Prometo ya no aventarle jitomates a los optimistas que se crucen por mi camino.

Y bueno, ya me voy antes de que empezar a sonar como librito con complejo de superación personal de Paulo Coelho

3 comentarios:

El Angel de Madrid dijo...

bueno, a mi me parece que siempre buscamos a alguien por las dos razones, no queremos estar solos y buscamos ese complemento... luego es aburrido estar uno solo y no compartir con nadie los momentos, y cuando estás con alguien pretendes al menos que signifique algo

LaMaga dijo...

Bonito pensamiento mi querido Rod, andas inspirado últimamente

el quinto jinete dijo...

Comparto totalmente eso de que la existencia carece de propósito. Para sobrevivir tal desvarío, se pueden hacer dos cosas: aceptar alguno de los sentidos existenciales artificiales y prefabricados que brincan por todo lado o uno puede complicarse la vida y construir uno propio, no menos ilusorio pero no menos válido.

Y sobre esa búsqueda de media naranja: Nada que fuera tan placentero como estar acostado junto a esa persona luego de una tarde de ires y venires, solos, sin prisa, tomando algún fresco helado y oyendo buena música, agarrando aire para el cuarto round; nada que fuera tan placentero podía ser sencillo.

Ay, las eternas contradicciones... (sigh.)